El clima de la costa islandesa se clasifica como subpolar oceánico, es decir, tiene veranos frescos y breves e inviernos suaves, con temperaturas que no bajan de los -3 °C. La corriente cálida del Golfo provoca temperaturas medias anuales mayores que las que se presentan en latitudes similares en otras partes del mundo. Las costas de la isla se mantienen sin hielo durante el invierno, a pesar de su cercanía al Ártico; éstas se presentan muy rara vez, siendo la última de ellas registrada en la costa norte, en 1969.

Existen variaciones climáticas entre una parte de la isla y otra. En general, la costa sur es más cálida, húmeda y ventosa que la costa norte. Las tierras bajas en el interior y en el norte de la isla, son más áridas. Las nevadas son más frecuentes en el norte que el sur. Las tierras altas del interior de Islandia son la zona más fría de toda la isla.

La más importante característica del clima islandés es lo increíblemente variable que puede ser en un sólo día y también de un día a otro.

La corriente del Golfo se forma bajo la influencia de las corrientes de Florida, Yucatán y la corriente atlántica en el golfo de México. Esta corriente rodea prácticamente la mitad del planeta en un círculo de 20 mil kilómetros. Su fuerza es probablemente de más de dos millones de toneladas de carbón quemadas en un minuto. La diferencia de temperatura del agua en la corriente del Golfo y el resto del océano es de unos 7-9 grados entre Islandia e Inglaterra. Esta corriente es la causa de que el clima en Islandia sea oceánico, es decir, templado.

Con su posición septentrional, Islandia tiene un clima mucho más suave de lo que pensamos, especialmente en invierno. Si la corriente del Golfo cambiara su dirección o se enfriara más de diez grados, Islandia pasaría ser una isla inhabitable. Pero ahora podemos comparar los inviernos islandeses a los inviernos en Alemania y Europa central en general.

La temperatura media anual de la capital, Reykjavík es de 5°C, siendo la temperatura media en Enero de unos -0,5°C y en Julio de 11-12°C. El tiempo en Islandia varia increíblemente lo que ha generado muchos dichos populares. Por ejemplo los islandeses os dirán en una mañana lluviosa y nublada: “¿Así que no os gusta el tiempo en Islandia? Bueno, no hay por qué preocuparse, esperad cinco minutos y cambiará. En Islandia no tenemos un clima determinado, ¡los tenemos todos a la vez!”.

En la medida de lo posible hay que estar preparado. Sólo en un día podréis apreciar todos los fenómenos meteorológicos: sol, lluvia, nieve y viento. Las temperaturas no son predecibles, en verano tenéis que estar preparados para salir con chaqueta de invierno, pero no olvideis los pantalones cortos, ya que también habrá días de 25-28 grados.

El clima en Islandia también ofrece fenómenos hermosos como son las Auroras Boreales o los arcoiris tan grandes y hermosos, que sólo se pueden disfrutar allí. Las Auroras Boreales ( o luces polares de Islandia) se pueden ver desde otoño hasta principios de primavera, siempre que el cielo esté despejado, oscuro y las temperaturas sean bajas. Sólo necesitáis un poco de suerte para disfrutar de este fenómeno tan mágico. Lo que se trata de las horas del sol tampoco hay que ser tan pesimista. Es verdad que durante el invierno hay algunos días con muy pocas horas diarias cuando hace sol de verdad, pero por ejemplo a mediados de febrero a las nueve ya hay luz (pleno día) y el sol se pone sobre las cinco y media. En verano hay días sin amanecer (días sin noches). Si hacemos la media del luz por cada dia durante todo el año, acabamos con casi 15 horas de luz por día. ¿Qué os parece? Esta media es mucho más ala que la mayoría de otros lugares en nuestra planeta.